Una reflexión sobre el futuro de la empresa familiar
Tuve la oportunidad de presentar mi libro “La Empresa Familiar: Reflexiones entre un empresario y su hijo” en una jornada organizada por la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante (AEFA) junto a Ibercaja.
Fue un espacio de diálogo y reflexión en el que compartimos experiencias reales sobre uno de los mayores retos que afrontan las organizaciones familiares: la transición generacional y la construcción del liderazgo en las nuevas generaciones.
La empresa familiar no solo es un modelo empresarial. Es cultura, legado, valores y responsabilidad compartida.
Forjar nuevas generaciones en la empresa familiar
Durante la jornada abordamos aspectos clave que determinan la continuidad de una empresa familiar:
1. La comunicación entre generaciones
El relevo no comienza el día que se firma un cargo. Comienza mucho antes, en las conversaciones, en la escucha y en la transmisión de visión.
2. La profesionalización del liderazgo
Las nuevas generaciones necesitan formación, experiencia y acompañamiento. El liderazgo no se hereda, se construye.
3. El equilibrio entre tradición e innovación
Mantener la esencia sin frenar la evolución es uno de los grandes desafíos de cualquier empresa familiar que quiera perdurar.
Un diálogo real entre padre e hijo
El libro nace precisamente de ese intercambio honesto entre dos generaciones. No es un manual teórico, sino una conversación sincera sobre:
Dudas
Expectativas
Conflictos
Aprendizajes
Responsabilidad
Visión de futuro
Porque la sucesión no es un trámite. Es un proceso emocional, estratégico y humano.
¿Te interesa profundizar en la gestión de la empresa familiar?
Si formas parte de una empresa familiar, estás preparando un relevo generacional o quieres comprender mejor cómo fortalecer el liderazgo en este tipo de organizaciones, puedes adquirir el libro aquí:
👉 https://franciscoblanes.com/libros/
La importancia del acompañamiento en los procesos de sucesión
En Crecer Talento trabajamos precisamente en ese punto crítico: ayudar a empresas familiares y directivos a desarrollar liderazgo, cohesión y visión estratégica para asegurar continuidad y crecimiento.
Porque una empresa familiar sólida no se improvisa.
Se trabaja, se prepara y se construye generación tras generación.




