Del directivo al entrenador: cómo desarrollar el potencial de tu equipo
Este artículo forma parte del libro “Las 5 Disposiciones del Líder: El modelo Rafa Nadal”, escrito por Francisco (Quico) Blanes Monllor, fundador de Crecer Talento. En él, Quico comparte más de cuarenta años de experiencia liderando empresas y equipos, comparando el mundo del tenis con el liderazgo personal y profesional.
Los pilares del liderazgo se desarrollan a lo largo de la vida y de la experiencia de cada persona. Este libro ayuda a reconocerlos, potenciarlos y aplicarlos. Si quieres aprender e inspirarte, puedes conseguir el libro aquí.
1. Entorno: creando las condiciones para crecer
Para jugar al tenis necesitas una raqueta, pelota, cancha y zapatillas. De forma similar, en la empresa, un equipo necesita un entorno adecuado y medios apropiados para alcanzar sus objetivos.
Como líder, tu primer paso es facilitar lo necesario para que el equipo pueda desempeñarse al máximo. Sin un entorno adecuado, ninguna habilidad o capacidad podrá desarrollarse plenamente.
2. Comportamiento: interiorizar la práctica
El siguiente paso es trabajar el comportamiento. Pensemos en Karate Kid, donde el maestro enseña movimientos a través de tareas simples como pintar la valla o pulir un coche. Esto prepara al alumno para los movimientos complejos posteriores.
En el tenis, esta fase comienza con ejercicios básicos: golpear la pelota suavemente, alternar caras de la raqueta y probar diferentes alturas y cadencias. La práctica constante fortalece la coordinación ojo-mano y crea hábitos.
Luego se pasa a subfases más avanzadas: revés, volea, saque, dejadas… Todo el repertorio de golpes se trabaja hasta que el jugador gana confianza y consistencia.

3. Capacidades: del conocimiento técnico al juego real
Una vez dominados los golpes, el jugador debe enfrentarse a situaciones de juego real, jugando contra otros. Aquí se desarrollan capacidades estratégicas: leer el juego, anticipar movimientos y decidir el golpe correcto en el momento justo.
En la empresa sucede igual: no basta con dominar tareas individuales. El equipo debe aprender a interactuar, anticipar problemas y tomar decisiones en el flujo real del trabajo. Aquí se fortalece la capacidad de adaptación y la inteligencia práctica.
4. Valores y creencias: el motor emocional que te lleva a ese liderazgo
Para mantenerse constante y rendir de manera excelente, es necesario trabajar más allá de la técnica. Aquí entran los valores, creencias y la gestión emocional.
Por ejemplo, en tenis es común que un jugador falle un golpe fácil y comience un diálogo interno negativo. Un buen entrenador no grita para generar tensión, sino que dirige la concentración del jugador hacia acciones concretas, ayudándole a gestionar emociones y recuperar el enfoque.
En la empresa, el líder debe transformar la tensión en exigencia positiva. Esto significa marcar objetivos claros y retadores sin generar presión destructiva. La clave está en conocer y motivar al equipo, trabajando sobre sus creencias y fortaleciendo su confianza.
5. Identidad: el papel de cada miembro
Un equipo exitoso depende de la contribución de todos. En el fútbol, los delanteros reciben los focos, pero la defensa construye la victoria. Lo mismo ocurre en la empresa: cada miembro aporta valor, aunque no siempre sea visible.
El líder debe ayudar a que cada persona encuentre su lugar y sentido en el equipo, en eso es lo que consiste el liderazgo. Esto aumenta motivación, compromiso y colaboración. Conocer las capacidades y fortalezas de cada uno permite orientar esfuerzos para lograr resultados colectivos.
6. Espíritu: propósito y autorrealización
La última etapa es la más profunda: el propósito. Tanto en deporte como en la empresa, las personas necesitan un “para qué” que dé sentido a sus esfuerzos.
Rafa Nadal, Andrés Iniesta y otros grandes deportistas muestran que la motivación no siempre viene de los títulos, sino del crecimiento personal y los retos diarios. Para líderes y equipos, conectar con un propósito sólido genera compromiso, resiliencia y satisfacción duradera.
En Crecer Talento, creemos en este enfoque: liderar no solo es dirigir, sino acompañar y formar personas. Ayudamos a líderes y equipos a crecer con propósito, responsabilidad y sentido.
Fco. (Quico) Blanes / Crecer Talento
